martes, 8 de julio de 2014

HISTORIA SECRETA - LA CONSPIRACIÓN CONTRA LOS MÉDICI





LA CONJURA DE LOS PAZZI: MATAR A LORENZO




"Un domingo de abril de 1478, en la catedral de Florencia, un grupo de conspiradores trató de acabar con la vida de dos de los principales miembros de la familia Médicis, Lorenzo el Magnífico, jefe extraoficial del Estado, y Juliano, su hermano menor. El complot, conocido como la conspiración de los Pazzi, fracasó; las represalias posteriores se saldaron con un baño de sangre en la conspiración política que marcó el desarrollo futuro del Estado italiano y vertebró el dominio de los Médicis sobre el entramado de intrigas, luchas de poder y florecimiento cultural que fue el Renacimiento. Un papa belicoso y lascivo, Sixto IV, las aristocráticas familias Pazzi y Sforza, Fernando de Aragón, rey de Nápoles, y el duque de Urbino componen el elenco conspirador unido por una vasta urdimbre de intereses y odios contra la poderosa familia Médicis. La historia, que se devela al lector hasta sus más mínimos detalles, tiene más en común con 'El padrino' de Puzo que con el 'Julio César' de Shakespeare" // Lauro Martines - Sangre de abril. Florencia y la conspiración contra los Médicis





Los Medici o Médicis fue una poderosa e influyente familia de Florencia, quienes aportaron tres papas, León X, Clemente VII y León XI, numerosos dirigentes florentinos y miembros de la familia real de Francia e Inglaterra. También ayudaron al despegue del Renacimiento ejerciendo abundantemente el mecenazgo, es decir, patrocinando desinteresadamente a los artistas que eran de su agrado

 De origen modesto —la raíz del apellido es incierta, reflejando posiblemente la profesión de “médico”—, el poderío inicial de la familia surgió de la banca. El Banco Medici fue uno de los más prósperos y respetados en Europa. Con esta base, adquirieron poder político inicialmente en Florencia, donde aparecen ocupando el cargo de "gonfaloniero" o jefe de la ciudad desde el siglo XVI, y luego en toda Italia y el resto del continente europeo.

Por su parte, la Familia Pazzi procedìa de nobles toscanos que se habían hecho banqueros en Florencia en el siglo XIV. Andrea de'Pazzi fue también el promotor de la Sala capitular de Brunelleschi para la comunidad franciscana en la iglesia de Santa Croce de Florencia, a menudo conocida como la Capilla Pazzi.La conspiración de los Pazzi fue un fracasado complot para derrocar a la familia Médicis del gobierno de Florencia. Estuvo dirigido por la familia Pazzi, rival de los Médicis, y contó con el respaldo del papa Sixto IV, que deseaba consolidar el dominio papal sobre el centro-norte de Italia. Los conspiradores intentaron asesinar a dos hermanos Médicis durante una misa en la catedral de Florencia; mataron a Julián, pero Lorenzo de Médicis escapó. El pueblo de Florencia se puso del lado de los Médicis y asesinó a varios de los conspiradores, lo que dejó a Lorenzo más poderoso que antes y desencadenó una guerra de dos años con el papado. 

La familia provenía del Pazzo ("el loco"), uno de los primeros soldados que treparon por las murallas en el sitio de Jerusalén (1099) durante la Primera cruzada, que se llevó consigo al volver a Florencia una piedra de la Basílica del Santo Sepulcro. Un miembro de la familia Pazzi tenía el privilegio de encender una luz con esta piedra en Sábado Santo, cuando todos los fuegos se apagaban en la ciudad, de la cual la luz del altar de la Catedral sería anualmente reavivada, y de ese, todos los fuegos del hogar en Florencia. En una elaboración de la ceremonia fundamental, al día siguiente, Pascua, un cohete con forma de paloma se deslizaría sobre un cable desde lo alto del altar a un carro de bueyes cargado de fuegos artificiales en la plaza. De la explosión pirotécnica (el scoppio del carro), las chispas serían llevadas a los hogares de la ciudad. La familia Pazzi eran rivales celosos de la familia Medici durante su reinado de poder, y también vivían en Florencia, junto con Salviati eran los banqueros papales en Florencia y el Papa Sixto IV. Juntos planearon derrocar a la familia Medici, apoderarse de sus bienes y tomar el control de la provincia.





 La Conspiración de los Pazzi fue un intento de derrocamiento del gobierno de la República de Florencia durante el siglo XV—encabezado en ese entonces por Lorenzo I—y que fue orquestrado y llevado a cabo por los Templarios del español Rodrigo Borgia y la colaboración de la familia Pazzi, la cual le dio el nombre al penoso suceso que la marcaría con el sello de la infamia y la vergüenza en la historia de Italia por el resto de los siglos.

El plan, llevado a cabo como un medio para eliminar a los Medici del gobierno florentino debido a su falta de complacencia a la clase rica, así como para colocar en su lugar a una monarquía dispuesta a sucumbir ante la voluntad de los Templarios, fue respaldado por el Papa Sixto IV, creyendo que sería posible derrocar al Estado de Florencia tras la exitosa aunque costosa maniobra de deposición del Duque de Milán. El fue asignado a la segunda familia con más poder de Florencia, los Pazzi, cuyo patriarca, Jacopo, decidió dejar el complot en manos de su sobrino, Francesco, su hijo, y cuatro arrendatarios, siendo éstos el monje Antonio Maffei, el banquero Bernardo Baroncelli, el cura Stefano da Bagnone, y el Arzobispo de Pisa Francesco Salviati, ya que él mismo tenía buenas relaciones con el gobierno de Lorenzo, y no deseaba verse envuelto directamente en el suceso.

Aunque el hijo de Francesco fue muerto durante una escaramuza en la ciudad de San Gimignano, el plan se llevó a cabo en abril de 1478, en el momento en que Lorenzo I visitaba la congregación de creyentes en la Basílica de Santa María del Fiore, en un baño de sangre a la vista de toda la ciudadanía de Florencia, en el cual fue muerto el hermano de Lorenzo, Giuliano. No obstante, el Asesino Ezio Auditore intervino y logró salvar a Lorenzo y resguardarlo en su palazzo. El príncipe, posteriormente, le pidió a Ezio que diera muerte a los Pazzi por su traición, y Francesco fue muerto a manos del Asesino y colgado por una multitud enfurecida de la cima del Palazzo della Signoria, la corte de justicia de la República Florentina.



Lorenzo escapó pero fue gravemente herido, su hermano fue brutalmente asesinado por la despiadada familia Pazzi. Lo apuñalaron diecinueve veces delante de los espectadores horrorizados! 

Después de los eventos, los arrendatarios escaparon a San Gimignano, y Ezio Auditore, tras liberar a Lorenzo de otro intento de homicidio dentro de su residencia, cazó a los conspiradores. Finalmente, Jacopo fue traicionado por Rodrigo Borgia cuando intentó pedir pasaje a Roma o a Venecia, y murió en la ciudad de la Toscana, marcando con esto el fin de la familia Pazzi. Los florentinos tenían gran carino a la familia Medici y se mostraron indignados por este crimen atroz. Se apoderaron de muchos de los conspiradores y los tiraron por las ventanas, los arrastraron por las calles, los colgaron y los ahogaron en el río.

Se cree que alrededor de ochenta conspiradores del crimen fueron capturados y ejecutados el mismo día; Francesco Salviati, uno de los principales conspiradores fue capturado y colgado de una de las ventanas del Palazzo Vecchio! La familia Pazzi, que una vez fue una dinastía de gran nobleza fueron despojados de su honor de sus títulos y ganancias, y fueron exiliados de Florencia. El Papa, cuando se enteró de la noticia del desastroso resultado de sus planes se indignó y declaró la guerra con Florencia.

Lorenzo, el héroe superviviente fue muy admirado por su pueblo por su desafío al Papa y su lucha por el poder y se le conoció como 'Lorenzo el Magnífico'. Una guerra duró dos años antes de que finalmente termina en una tregua. Lorenzo murió muchos años después, en 1492 y fue considerado como uno de los líderes más grandes de la familia Medici, que jamás haya existido, a pesar de sus problemas con éxito de la banca en los últimos años.


El Arzobispo de Pisa fue colgado en la ventana de la Señoría, los Pazzi que participaron directamente, torturados, asesinados, mutilados y humillados ante toda la ciudad, incluso después de muertos.

El resto de la familia fue perseguida, muchos de ellos muertos, debiendo pasar a la clandestinidad. Sus bienes fueron decomisados y pasaron a manos de Lorenzo. En total, entre los traidores que pillaron y los seguidores que colaboraron o se enfrentaron, murieron 100 personas, siendo una verdadera cacería, como diría Maquiavelo sobre la situación: “tantas muertes que las calles se llenaron de restos humanos“.


 




De este modo, Lorenzo de Médicis aumentó su poder, aunque jamás supo que el Papa conocía la situación. De todos modos, le fue muy útil pues con ello, terminó de recomponer Florencia y dejarla una verdadera potencia en la época, además de sentar las bases por mucho tiempo, cuando su hijo primero y posteriormente su sobrino, asumieron el Solio Pontificio, conocidos como León X y Clemente VII.

A raíz de la conspiración "Pazzi", el Papa Sixto IV puso Florencia bajo interdicto, prohibiendo la misa y comunión, para la ejecución del arzobispo Salviati. Sixto alistó el brazo tradicional Papal militar, el rey de Nápoles, Fernando I, para atacar a Florencia. Sin la ayuda procedente de los aliados tradicionales de Florencia, en Bolonia y Milán, Lorenzo se enfrenta a perspectivas terribles y adoptó un curso poco ortodoxo de la acción: él navegó a Nápoles y se puso en manos de Don Ferrante, bajo cuya custodia permaneció tres meses. Coraje y carisma de Don Ferrante Lorenzo convencidos de apoyar los intentos de Lorenzo en la intermediación de na paz e interceden, aunque inútilmente, con Sixto IV.

Los sucesos de la conspiración Pazzi afectados los avances del régimen Medici de dos maneras: convencieron a los partidarios de los Medici que una mayor concentración de poder político era deseable y que fortalecieron las manos de Lorenzo de 'Medici en el que demostró su gran capacidad en la conducción de las relaciones exteriores de la ciudad. Envalentonado, el partido Médicis llevó a cabo nuevas reformas.

Los conspiradores, Francesco de Pazzi, Bernardo di Bandino Baroncelli, arzobispo Salviati, Renato de Pazzi, Messer Jacopo de Pazzi, Antonio Maffei y Stefano de Bagnone, fueron representados en una pintura de Sandro Botticelli en cualquiera de una pared del Bargello o una pared de la Dogana, que forma parte del gobierno de complejo. El Papa Alejandro VI presionado Florencia para eliminar estas imágenes naturales, y fueron finalmente destruido en 1494.


 



En 1494, sin embargo, con el derrocamiento de Piero de Médicis, la familia Pazzi, y muchos otros exiliados políticos, regresaron a Florencia para participar en el gobierno popular. Se permitió a quienes no tuvieron que ver con la conspiración volver a la ciudad y retomar sus propiedades tales como el Palacio Pazzi, poco a poco volvieron a hacerse cargo de algunos puestos políticos.

Durante este período se distinguieron Guglielmo dei Pazzi, importante hombre de política y diplomacia y su hijo Cosimo, Arzobispo de Florencia desde 1508 a 1513, Raffaele de Pazzi fue un famoso capitán al servicio del Papa Julio II. Los Pazzi nunca volvieron a tener el prestigio o riqueza de la que hicieron gala antes de la conspiración, pero se mantuvieron entre las grandes familias de Florencia, acatando el poder de los Médici y concentrada en sus negocios, orientados cada vez más a la agricultura, tras la crisis del comercio y manufactura de finales del Cinquecento.

Al finalizar el siglo XVI un nuevo motivo de orgullo para la familia fue la vida de María Magdalena de Pazzi, monja carmelita famosa por sus visiones y santificada poco después de su muerte, convirtiéndose en una se las santas más influyentes de Florencia.

 


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