lunes, 28 de septiembre de 2015

POESÍA - "Nos Hicieron Creer" por John Lennon (*)









Nos hicieron creer que el gran amor solo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida solo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece llevar a sus espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta.

Nos hicieron pensar que una formula llamada “dos en uno”: dos personas pensando igual, actuando igual, era lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene un nombre “anulación”. Que solo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable.

Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fueran de termino y deben ser reprimidos.

Nos hicieron creer que los guapos y  flacos son mas amados.N os hicieron creer que solo hay una formula para ser feliz, la misma para todos, y los que se escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos dijeron que estas formulas son equivocadas, frustran a las personas, son alineantes y que podemos intentar otras alternativas. Cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahí, cuando estés muy enamorado de ti, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien.

Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor….aunque la violencia se practica a plena luz del dÍa.

Ah, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto.



(*) John Lennon (1940-1980) provocó un gran impacto cultural en la música. Los historiadores musicales Schinder y Schwartz escribieron sobre la transformación en los estilos de la música popular que se llevó a cabo entre los años 1950 y 1960, señalando que la influencia de The Beatles no puede ser exagerada: habiendo «revolucionado el sonido, el estilo y la actitud de la música popular y abrió las puertas del rock and roll a una ola de grupos de británicos», el grupo «pasó el resto de la década de 1960 ampliando las fronteras estilísticas del rock».


En 2006 en un artículo de The Guardian, Jon Wiener escribió:

«En cierto modo, Lennon era ingenuo. Cuando se mudó a Nueva York, pensó que iba a venir a la tierra de la libertad. Tenía poca idea del poder del Estado para echar abajo a aquellos que consideraba sus enemigos. Sus afirmaciones de que el FBI lo tenía bajo vigilancia fue rechazada como la fantasía de un ególatra, pero 300 páginas de los archivos del FBI, publicados después de su asesinato, muestran que tenía razón [...] Para los jóvenes en 1972, fue emocionante ver el valor de Lennon en la defensa de Nixon. Esa disposición a correr riesgos con su carrera y su vida, es una de las razones de por qué la gente todavía lo admira en la actualidad».

La vida de Lennon fue una de búsqueda, enfrentándose a la yuxtaposición paradójica de sus ideales y de su propio temperamento humano. De acuerdo a los historiadores musicales Urish y Bielen, «lo que sigue siendo lo más intrigante y en última instancia lo más significativo son los autorretratos que Lennon dejó en sus canciones. Utilizando su propio reflejo y el detalle que vio para el público, Lennon fue más allá de sí mismo, tanto interior como exteriormente. Ese fue el regalo dado a él como un artista, y el regalo que le dio al público». 

Expresando tanto sus experiencias como sus ideales a través de sus letras, escriben que Lennon fue capaz de «transformar lo intensamente personal en lo profundamente universal (así como a la inversa), a menudo con humor y perspicacia. Sus canciones hablaban con, para y sobre la condición humana»


POESÍA - "Blues Hablados de la Tercera Guerra Mundial" por Bob Dylan (*)







Hace tiempo tuve un sueño desconcertante
Soñé que me había metido en la Tercera Guerra Mundial.
Al mismísimo día siguiente fui a ver al médico
Para ver qué me podía decir.
Me dijo que había sido un mal sueño.
De todas formas yo no estaba preocupado en absoluto.
Eran mis propios sueños y sólo existían en mi cabeza.

Dije yo: «Un momento nada más, doctor, me ha pasado una guerra mundial por la cabeza»
Dijo él: «Enfermera, coja su libreta; este chico está demente»
Me cogió por el brazo. Yo dije ¡ay!
Según aterrizaba en el diván del siquiatra.
Me dijo: «Cuéntamelo todo».

Bueno, pues todo empezó a las tres en punto de la madrugada,
Y al dar y cuarto ya había terminado.
Yo estaba en una alcantarilla con alguna amiguita,
Cuando decidí echar un vistazo por una tapadera
Para ver quién podía haber encendido las luces.
Me levanté a dar una vuelta
Y recorrí la ciudad vacía,
Me pregunté dónde podría ir,
Encendí un cigarrillo en un parquímetro
Y seguí carretera abajo.
Era un día normal.

Toqué el timbre de un refugio contra la lluvia radiactiva,
Asomé la cabeza y pegué un grito,
«Dadme una judía verde, soy un hombre hambriento».
Una escopeta disparó y yo salí huyendo.
No les culpo demasiado de todas formas,
El no me conocía.

En la esquina de abajo, junto a un puesto de perritos calientes,
Vi a un hombre, le dije: «Hola, tú, amigo»,
Y supongo que algo de aquello debía haber,
Gritó sólo un poquito y salió escapado.
Pensó que yo era un comunista.

Localicé a una moza y antes de que se pudiera ir,
Le dije: «Juguemos a Adán y Eva»
La cogí de la mano y tuve un ataque de palpitaciones,
Pero ella me dijo: «Sí, hombre, ¿estás loco o qué?»
«¿No has visto lo que pasó la última vez que empezaron?»

Vi la ventana de tu Cadillac allá en la ciudad.
No había nadie por allí.
Me senté al volante
Y tiré por la calle cuarenta y dos abajo
En mi Cadillac.
Buen coche ése para conducir después de una guerra.

Bueno, pues como recordaba haber visto algún anuncio,
Puse la emisora de emergencia
Pero no había pagado la factura,
Y aquello no funcionaba ni medio bien.
Puse en marcha mi tocadiscos,
Era Rock A Day y Johnny cantaba,
«Dile a tu Pa, dile a tu Ma,
Que nuestros amores van en aumento, Ooh-wah, Doh-wah .»

Me sentí así como solitario y triste,
Necesitaba hablar con alguien,
Así que llamé al reloj de la Telefónica
Aunque sólo fuera por oír a alguien.
«Al oír la tercera señal
Serán las tres en punto».
Lo estuvo diciendo durante más de una hora
Y luego colgué.

Bueno, pues el doctor me interrumpió como por aquí
Diciendo: «¡Eh! Yo también he estado soñando eso mismo últimamente»
«Pero mi sueño era algo distinto, verás
Yo soñaba que el único que quedaba después de la guerra era yo,
Y no te veía por allí».

El tiempo pasó y ahora parece
Que todo el mundo sueña lo mismo.
Todos se ven paseando por ahí y no ven a nadie más.
La mitad de la gente puede estar a medias en lo cierto continuamente
Unos cuantos pueden estar en lo cierto alguna vez,
Pero nadie puede estar en lo cierto todo el tiempo.
Me parece que esto lo dijo Abraham Lincoln.
Os dejaré aparecer en mis sueños si me dejáis que aparezca en los vuestros.
Esto lo he dicho yo.

-Colección Visor de poesía 1972-


(*) Se ha descrito a Bob Dylan como una de las figuras más influyentes del siglo XX desde el punto de vista musical y cultural. Fue incluido en el especial Time 100: The Most Important People of the Century, donde fue definido como "maestro poeta, crítico social cáustico e intrépido espíritu guía de la generación contracultural". En 2004, se le elevó a la segunda posición de la lista de los mejores artistas de todos los tiempos en la revista Rolling Stone.

Con un estilo inicialmente modelado a partir de las canciones de Woody Guthrie y de Robert Johnson, Dylan aportó técnicas líricas cada vez más sofisticadas a la música folk de comienzos de la década de 1960, infundiéndole "el intelectualismo de la literatura y poesía clásicas". Paul Simon sugiere que con sus primeras composiciones, Dylan se hizo virtualmente con el dominio del género folk: "Las primeras canciones eran muy ricas, con: fuertes melodías. "Blowin' in the Wind" tiene una verdadera melodía muy fuerte. Se engrandeció a sí mismo por medio del trasfondo de folk que incorporó durante un tiempo. Durante un tiempo, definió el género".

POESÍA - DESECHADO de LOU REED (*)








A veces cuando estoy sólo 

siento una especie de temor 
el amanecer desciende, 
el anochecer se quiebra 
arrastra a mi encanto cerca 
Veo mi vida ante mí 
como una costurera ve sus alfileres 
llenos, alineados con fracaso 
y cubiertos luego con pecados 
Una educación desechada 
un talento abandonado, ignorado 
imaginación rentada por drogas 
alguien que está siempre aburrido 
aterrado por la muerte de su propia vida 
paro más aún a la muerte. 
compañera apropiada para nadie 
dejar sola a una mujer 
no es ejemplo para chicos 
por lo tanto no hay sol para mí 
No estoy para contar y pensar en esto 
que son la causa para sentirme infeliz. 


El pecado fue locura, ves 

no se culpen por eso 
una extraña niñez, es verdad 
pero nada se puede hacer con respecto a eso. 
El futuro es igual para todos 
Lo encaramos como podemos 
y no hay nada malo con tener miedo 
eso prueba que sos un hombre. 


Otras veces me siento bien 

lo opuesto que ves 
Pienso que estoy lleno de talento 
un buen viejo intuitívo. 
Escribo durante todos las noches 
poesías terribles. 
Otras digo que están buenas 
pero esas mienten, 
¿porqué mentirían?, ustedes se preguntarán 
Y yo les contestaría 
Desafiándome se desafían ellas, 
para lástimarme mostrando su mentira 
Para mí la ilusión de la vida era pasarla bien, 
también lo pensamos todos 
fui cortado como un rastrillo 
donde quiera que fui 
Pero saben que no pueden embobarme 
con piropos y frases 
Ustedes cantan mis canciones para demostrarse 
ustedes mismos que no son una basura. 


(*) Lou Reed fue un cantante y compositor de rock, considerado el padre del rock alternativo, primero como líder del grupo The Velvet Underground y luego en solitario.

Enormemente influyente en la cultura pop desde la década de 1960, entre sus discos suelen destacarse Transformer (1972), Berlin (1973), Rock'n'Roll Animal (1976), Live: Take No Prisoners (1978), New York (1989) y, entre sus actuaciones en directo, el concierto ofrecido en el Meltdown Festival en 1998: Perfect Night Live in London.

Nacido en Brooklyn, residió habitualmente en Nueva York; ciudad cuya faceta menos amable plasmó en muchas de sus letras. Hizo colaboraciones y contactos con creadores como Andy Warhol y David Bowie. Su original estilo e influencia la generó gran fama entre las vanguardias musicales posteriores, fama a la que no fue ajena su ajetreada vida personal durante sus años de mayor éxito. Sin embargo, Reed fue considerado habitualmente como un músico «de culto», ajeno en parte a las listas de éxitos y el marketing de las multinacionales discográficas.